Tiempo Cero: El salario del mal

Si os gustó la historia dónde el ordenador central de la ciudad se enamoraba de Myron en «Contactos para solitarios«, con fatales consecuencias, esta os gustará mucho más.

¿Soñasteis siempre con ser unos señores del mal? ¿Siempre quisisteis gobernar el mundo como señores del averno? ¿os gustaría que os llamaran con el título de “Señor de la oscuridad suprema? ¿vuestros héroes son Venger, el Doctor Maligno, Freddy Kruger, Jason, Joker, Anibal Lecter, Chuky o Darth Vader? Pues disfrutareis como enanos leyendo este cómic donde inician al pobre señor Stig en los avatares de la malosidad.

Me parto con todo el curso al que se somete el hombre este y toda la caracterización, me han convertido en un gran fan de Alan Moore por haber creado todas estas historias de Tiempo Cero.

El instructor es la caña, como cuando le otorga un nombre a Stig, y duda diciendo:- “¡No suena!” XD. Aparte de la vestimenta o la operación facial que le hacen. ¿Y lo de caer en el propio reactor nuclear mientras alzas el puño con rabia?:- “¡Si parece que saludas!”.

Aparte del complejo sistema mecanizado para matar a los enemigos, ¡muy bueno!; o la forma que tiene de dirigirse a sus alumnos; ese “podridos charcos de leche cortada” me ha llegado al alma. ¿Y qué me decís de eso de copiar en los exámenes? XD Esto es el mundo al revés, cómo mola, yo también quiero ser un malo maloso.

No os olvidéis de rellenar el formulario de solicitud de trabajo al final, más vale ganarse la vida como un tirano que como un hombre honrado, y si no, preguntádselo a los políticos. Como bien reza el final de la historia, más vale darse la vida padre haciendo el mal que ser bueno y aburrirse como una ostra.

Recordad que si no lo leéis bien, podéis pinchar en cada imagen para verlo más cómodamente.

tiempo cero el salario del mal 1

tiempo cero el salario del mal 2

tiempo cero el salario del mal 3

tiempo cero el salario del mal 4

tiempo cero el salario del mal 5

tiempo cero el salario del mal 6

Comparte este artículo

Deja un comentario

dieciocho − ocho =