Hoy me he cargado un gato con una barra de hierro

gatito

Pues si. Hoy he buscado un gato, he cogido uno que he visto por mi calle, lo he tenido encerrado a oscuras en una habitación durante un tiempo, para cabrearlo.

Al rato, lo he sacado a un patio interior que tengo, para que no pudiese escapar y ha estado correteando por el patio un buen rato. Yo lo dejaba, para que se cansara y no diera mucho el coñazo. Como veía que tenia mas reflejos, mas habilidad…vamos que iba para largo le he empezado a clavar unas agujas de estas de coser…a ver si las heridas conseguían pausarlo.

El caso es que si, se ha empezado a cansar, esta claro que esas heridas en el lomo y esa sangre cansan a cualquiera, así que antes de que muriera y cuando he visto que su agonía era la justa como para no enterarse de quien estaba cerca, he cogido un hierro afilado y ZAS, he acabado con su vida atravesándolo.

Me siento muy orgulloso, me he divertido mucho.

gato-perfil

Si cambias gato por toro, en vez de un hijo de puta maltratador de animales sin sentimientos ni escrúpulos, ¿que sería? ¿un maestro?, ¿me sacarías a hombros?

El toreo es una forma más de asesinato animal.

salem-gato

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8 comentarios en “Hoy me he cargado un gato con una barra de hierro”

  1. Ostras, visto asi como cambia el cuento, preparate para comentarios de amantes de los toros. Bajo mi punto de vista es lo mismo, pero claro, a mi no me gustan los toros.

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  2. Que susto!! pensaba que lo habías hecho de verdad!!! yo tampoco entiendo estas fiestas con los toros, ya pueden torear si, pero sin acabarlo de matar!!! y los fiesteros de los pueblos como se divierten??? es penoso.

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  3. Menudo susto, me ha pasado como Sil y creí que habías matado un gato.

    Me encantaría que se acabara con esta tradición porque es una verdadera pena.

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  4. He estado leyendo un artículo de los orígenes de la tauromaquia, parece ser que ya en el imperio romano, se hacían este tipo de espectáculos, pero no como los conocemos ahora, sino que parece ser que algún gladiador le tocó lidiar un día en el Coliseo de Roma con un toro que procedía de Hispania, y tal fue la aceptación que lo siguieron haciendo hasta el final del Imperio Romano.
    De todas formas por la razón que fuera, ha permanecido en España, con altibajos, pues no siempre ha existido.
    Creo que será dífícil que desaparezca, por lo menos por ahora, pues hay mucho dinero de por medio.

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