Qué tener en cuenta al hacer una reforma integral

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¿Tienes en mente hacer una reforma integral de tu casa, piso o local comercial? Siempre es un proceso muy complejo y, cuando es la primera vez, es normal no saber ni por dónde empezar y tener ciertas dudas. A continuación, os daremos alguna de las claves a tener en cuenta para planificar paso a paso esta obra.

Primero de todo conviene saber a quién recurrir cuando hay que afrontar una obra de esta importancia, pues algunas reformas pueden comprometer algunos elementos estructurales. En caso de las grandes ciudades, como Madrid, la oferta es mucha y variada y hay que contar con una empresa de total confianza. Reformas Castro, especialista en reformas integrales en Madrid, cuenta con más de veinte años de experiencia y es un referente en el sector.

Especialistas en reformas integrales en Madrid

Pero para para poner la primera piedra de nuestro proyecto tenemos que empezar por saber de qué obras estamos hablando. Una de las primeras cosas a realizar es identificar qué necesidades tenemos que cubrir. También se debe tener en cuenta cuanto pueden costar estas reformas y para ello puedes consultar con un profesional de confianza para que realice un presupuesto que cubra las necesidades.

En este sentido, hay dos tipos de reformas que cabe diferenciar: parciales e integrales. Las parciales son aquellas que se llevan a cabo dentro de un habitáculo en la vivienda y que no interfieren en la vida cotidiana del cliente como baños, cocinas o habitaciones. Pero en este artículo nos centramos en las segundas. Las integrales, como su nombre indica, ocupan todo el lugar y suelen durar más tiempo.

Dejándote asesorar por un profesional (como es recomendable), el siguiente paso será escoger qué calidad de materiales quieres y cómo se imagina en la mente esa reforma. Para ello se deberá hacer un proyecto previo, intercambiar opiniones, saber precios y, por qué no, pedir consejo a un interiorista o arquitecto.

Profesionalidad, experiencia y confianza

Uno de los pasos más molestos, aunque necesarios, es obtener una licencia para llevar a cabo este tipo de obras. En nuestro caso, no tiene de qué preocuparse, nosotros mismos os libraremos de este pequeño engorro. Tenemos conocimientos de los tiempos de espera, los requerimientos y la forma de realizar los trámites con la administración.

Cogiendo el ejemplo de Madrid y de algunas ciudades colindantes, si no se va a tirar ningún tabique, se denomina obra menor y solamente debe contar con un ligero trámite: una licencia para el contenedor de desperdicios. Cada caso es particular pues no es lo mismo un piso que un local comercial, pero no hay de qué preocuparse.

A modo de consejo, la recomendación general es valorar bien las diferentes opciones de precio de materiales, buscar la que mejor se adapte al presupuesto y dar así el pistoletazo de salida a las obras. Es ideal que el tiempo no sea un problema. Las prisas nunca son buenas consejeras y los plazos se cumplirán según se acuerde previamente en el contrato de reforma. El objetivo siempre es mejorar vuestro hogar.

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