Consejos para hacer una mudanza

Si empezamos una nueva etapa en otro sitio y otra casa, no nos queda más remedio que realizar una mudanza para poder llevarnos consigo nuestros enseres, muebles y demás objetos personales. Según tengamos más o menos cosas para llevar, la distancia a la que se encuentre el nuevo hogar, y otras dificultades del terreno (tanto del punto antiguo como del nuevo), podemos encontrarnos con un traslado más sencillo o más complicado. Por ejemplo, la falta de ascensor, un medio de transporte poco amplio o que no contemos con ayuda física, suelen ser obstáculos que nos harán menos sencilla la mudanza.

Si estamos en Barcelona, por ejemplo, podemos contar con algún servicio profesional como el de mudanzas economicas barcelona para ir sobre seguro, ya que son especialistas en hacer mudanzas a precios muy asequibles. Aun así no está de más que conozcamos algunos consejos a la hora de realizar una mudanza, ya sea contando con ayuda o sin ella. Vamos a ello.

Planificación

Es bueno proyectar un plan de mudanza, en el que debemos contar con los factores externos que participarán, como la empresa de mudanzas, porteadores, pintores, instaladores… Desgraciadamente, compaginar los diferentes equipos que tienen que ver en una mudanza es generalmente complicado, ya que suelen trabajar por separado y con más personas a las que prestan sus servicios. Para evitar desajustes, es mejor anticiparnos y contratar sus servicios con antelación para que puedan cumplir el día requerido. Por poner un ejemplo, si tenemos que pintar la casa, es mejor que labores como tirar cables o realizar agujeros en las paredes, sean efectuados con anticipación.

Pedir ayuda

Los traslados son más complicados de lo que creemos siempre o preveemos al principio. Puede que pensemos que todo lo haremos en un periquete, para luego darnos de bruces con la cruda realidad al comprobar que tendremos más trabajo del previsto. Por eso cualquier ayuda nos vendrá de perlas. Pueden ser amigos, familiares o profesionales que realicen tareas como empaquetar, transportar, entregar o colocar cosas en el nuevo hogar. Se puede alquilar una furgoneta o camión para el transporte, preveyendo los medios y personas que participarán en la mudanza y así impedir que nos asalten las prisas de última hora o nos quedemos escasos de ayuda. De esta forma evitamos que el traslado se eternice y existan percances como roturas de elementos o pérdidas por descuidos.

Ordenar y limpiar todo

Para realizar una mudanza, conviene organizar y limpiar todo antes, poniendo en orden nuestras cosas para simplemente empaquetarlas y trasladarlas. De paso nos puede servir para realizar una criba y desechar las cosas que ya no nos sirvan o estén rotas. Así ahorraremos esfuerzos trasladando cosas inservibles y también es una buena actividad para tener todo limpio antes de trasladarlo.

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Aclarar los pagos que realicemos

Los pagos que vayamos a realizar a empresas tienen que estar claros para no llevarnos sorpresas. Es conveniente comprobar la profesionalidad de los proveedores con los que trabajemos y aparte revisar que tengan las cuentas claras, con el IVA bien especificado para que luego no nos suponga un desembolso inesperado. También habrá que verificar que el transportista posea los permisos necesarios para efectuar la carga y descarga de la mudanza, en caso de que sea necesario.

Contratar un seguro

Más vale prevenir que curar; por eso, y para evitar percances en las viviendas, deterioros en el domicilio, hurtos o desapariciones inesperadas, más vale adquirir un seguro. Si existe algo que está asegurado en un traslado, eso es el caos, por lo que si no tenemos cuidado, podemos perder cosas de valor, tanto monetario, como sentimental.

Empaquetar y cubrir correctamente

Cuando vamos a realizar una mudanza, generalmente no es buena idea guardar los enseres en cajas y ya está. Es mejor disponer del material conveniente para cada clase de elemento y los utensilios correctos para trasladar cajas, paquetes y cosas que al manipularse haya que tener cuidado. Un ejemplo sería una carretilla como las que tienen los distribuidores de género en los supermercados para que no surjan deterioros en los enseres. Otro ejemplo sería el plástico de burbujas o cualquier otro plástico acolchado para proteger cristales, cerámicas y demás artículos delicados.

Cuando no se trata de una vivienda

No todo son casas o apartamentos en el mundo de las mudanzas, pues hay veces que debemos trasladar centros de trabajo u otras organizaciones. En estos casos y debido a su complejidad, también es recomendable buscar ayuda profesional en expertos en estos ámbitos. Si estamos en Barcelona, por ejemplo, podemos encontrar mudanzas de oficinas en barcelona que tienen precios muy competitivos y nos ahorrarán gran parte del dolor y sufrimiento que un traslado conlleva. A veces se ahorra más de este modo y se evitan problemas posteriores cuando las tareas rozan lo titánico.

Pensar en la logística inversa

No sólo debemos tener en cuenta que los movimientos realizados son de nuestra casa actual a la nueva, sino que habrá otros que deberemos solucionar, como por ejemplo los viajes para colocar cajas en contenedores y puntos de reciclaje, o si debemos trasladar cosas que no nos sirvan a «puntos limpios» de recogida y procesamiento.

Disponer de tiempo para el traslado

Es bueno disponer de unas vacaciones o varios días para realizar la mudanza. Aunque el traslado es intensivo en uno o dos días, luego la acomodación puede llevar más tiempo. Hay que aprovechar algún día festivo, fines de semana o si está en nuestras manos, algunos días de vacaciones para que la mudanza sea más llevadera. Hay algunos convenios que nos lo permiten, y en caso de disfrutarlos, debemos saber que son complementarios a los días de mudanza, así que no cuentan como días de vacaciones.

Dedicarnos a ahorrar desde cero

Cuando entramos en un hogar nuevo, existen algunos elementos que debemos revisar y nos pueden servir para ahorrar a la larga. Por ejemplo, cambiar la iluminación a una que sea más eficiente y nos permita ahorrar. Aunque haya que realizar un desembolso al principio, ahorraremos en electricidad con el tiempo. Así que siempre podemos agregar estos gastos al presupuesto de la mudanza, ya que son inversiones a largo plazo para ahorrar.

Terminando…

Para terminar, una reflexión que podemos hacernos a modo de consejo es: ¿De verdad necesitamos esta ropa, mueble, enser u otra cosa? Seguro que nos sorprendemos nosotros mismos con una respuesta que a ciencia cierta será un modo de simplificar nuestra vida. Aunque no haga falta llegar a extremismos, para una mudanza siempre es aconsejable realizar una limpieza y criba de lo que realmente nos vale, con el fin de ahorrar esfuerzo, dinero y espacio para nuestra nueva vivienda.

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