Correos electrónicos y seguridad

Es de sobra conocido que las modas en Internet van cambiando. Cuando hace unos años dominaban los chats y foros, se dio a paso a los blogs, y más tarde nació el microblogging y el uso de redes sociales como Facebook y Twitter. Ahora que estas últimas están disminuyendo en pos de Instagram, hay una cosa que no ha cambiado: el correo electrónico. Y es que, desde que en 1971 se mandara el primer correo electrónico del mundo, éste ha ido evolucionando pero nunca nos ha abandonado.

El e-mail es algo necesario para todos, ya que aparte de ser una especie de buzón de correos virtual, también es una especie de huella o DNI para identificarnos en muchos servicios, portales de compra o sitios web. Puede que no tengamos perfil de Google Plus, pero todos tenemos un correo electrónico si somos usuarios frecuentes de Internet.

Y claro, tal y como sucede en la calle, en la red también existen muchos peligros y hay que tener cuidado con el uso que hacemos de los mensajes recibidos. En este artículo de la Comunidad de Seguridad de Eset nos describen muy bien algunos de los problemas más comunes en cuanto a la invasión de la privacidad.

Algunos de estos correos indeseados son:

Hoax o bulos: estos molestos e-mails hacen circular historias falsas o rumores que en principio pueden no parecer molestos, pero hay casos en los que producen un efecto nocivo si la persona ingenua se cree el texto. Por ejemplo, si es sobre algún tema relacionado con la salud o la alimentación.

SPAM: es el típico correo basura que no nos interesa, con mensajes sobre algo que nos quieren vender, mostrar u ofrecer, y no es de nuestro interés. Se dice que el 70% de los e-mails que circulan por Internet pertenecen a esta categoría… ¿no es escalofriante? El peligro de estos correos es que nos conduzcan a alguna clase de estafa (en este caso se llamaría SCAM), o que terminemos en algún sitio web peligroso para nuestro dispositivo u ordenador, en el que algún virus infecte el sistema.

Phising: esta clase de correos puede ser la más peligrosa, ya que su finalidad es extraer nuestra información personal más comprometida. Para ello, depositan una especie de cebo con el que abrimos una puerta a los ciberdelincuentes, y una vez que han encontrado una vía para acceder a nuestro ordenador o dispositivo, copian los datos personales que les interesen. Por ejemplo, nos pueden hacer llegar un e-mail en el que, haciéndose pasar por nuestro banco, nos pidan que nos identifiquemos para solucionar cualquier problema que hayan inventado. Debido a que el cebo es bastante creíble y, pecando de ingenuos, podemos estar revelando datos de acceso bancario y exponiendo nuestras cuentas y tarjetas de crédito.

email

Debido a esta clase de agujeros de seguridad y su evolución en el tiempo, es bueno cubrirse las espaldas poseyendo un sistema de correo seguro. Una opción a tener en cuenta es la de tener un e-mail personalizado a nuestra medida. El correo puedes personalizarlo con 1and1 por ejemplo, y esta clase de e-mails posee mejores filtros de seguridad y fiabilidad, estando nuestra privacidad a salvo. Gracias a que un correo personalizado está protegido contra virus y posee encriptaciones SSL en el envío y recepción, resultan indispensables si el uso que se va a hacer es profesional o comercial.

Y hablábamos de la encriptación porque uno de los consejos que se da para garantizar la seguridad de nuestro correo es el de cifrarlo. Si la información está encapsulada bajo protocolos de cifrado, podremos garantizar que los datos circulan libremente de manera confidencial.

Otra recomendación para preservar nuestra intimidad a buen recaudo es la de utilizar contraseñas enrevesadas y que a priori no tengan sentido lógico. Cuanto más largas y complicadas, mucho mejor, aunque eso sí, debemos ser capaces de recordarlas ya que las emplearemos frecuentemente. La virtud reside en encontrar el punto medio.

También debemos tener cuidado cuando iniciemos sesión en nuestro correo electrónico si estamos empleando un ordenador o dispositivo público, como los que encontramos en una biblioteca o cafetería. Al terminar de revisar nuestro e-mail, debemos cerrar la sesión del ordenador, y nunca debemos marcar casillas para recordar nuestros datos en esos sistemas.

Otra clase de consejos son los de no escribir la dirección de correo electrónico en sitios de Internet. Existen robots que se dedican a recopilar e-mails a los que posteriormente enviar correo basura. Por ello, en vez de escribir nuestro correo literalmente, podemos añadir elementos que lo modifiquen, pero una persona humana sí pueda identificar correctamente (ejemplo: en vez de admin@blogodisea.com podemos escribir admin/arroba/blogodisea.com).

Y por supuesto, para quitarnos cualquier preocupación sobre los virus, debemos tener instalado un antivirus en nuestro ordenador o dispositivo. Yo os recomiendo el Avast Antivirus, que es gratuito, gasta pocos recursos y es fácil de manejar, siendo de gran utilidad si finalmente nos metemos en algún problema al hacer clic en elementos nocivos para nuestro sistema.

Esperamos que con estos consejos, podáis disfrutar de una privacidad eficiente y de toda la tranquilidad de emplear un correo electrónico funcional.

correo electronico

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