¿Cuándo nació Jesús de Nazaret?

Para la mayoría de las personas, el nacimiento de Jesús se produjo en la noche del 24 al 25 de diciembre del año cero, tal y como parecería desprenderse del calendario —litúrgico y civil— que utilizamos en la actualidad. Que nuestra era está marcada por el impacto que ha significado para Occidente, primero, y para el resto del mundo después el nacimiento de Jesús es un hecho que no admite duda. Sin embargo, desde una perspectiva historiográfica persiste una pregunta: ¿cuándo nació Jesús?

nacimiento jesus

Para el común de los mortales, Jesús nació durante la noche del 24 al 25 de diciembre de un año que podríamos denominar convencionalmente cero. Los datos históricos apuntan, sin embargo, a unas coordenadas temporales bien distintas. Por curioso que pueda parecer, Jesús nació antes del inicio de la denominada era cristiana o era común.

El Evangelio de Mateo 2, 1 ss —un texto que el descubrimiento del papiro Thiede obliga a fechar en torno al año 40, es decir, menos de una década después de la ejecución de Jesús— señala que el nacimiento se produjo cuando aún vivía Herodes el Grande. De este monarca de origen idumeo, aunque reinó sobre Israel, conocemos casi todo gracias a los datos contenidos en las obras históricas de Flavio Josefo y en algunas fuentes clásicas.

herodes el grande

Entre ellos se encuentra el hecho de que murió en el año 4 a. J.C. Esta circunstancia, muy bien atestiguada históricamente, nos obliga a concluir que Jesús debió de ver la primera luz antes de esa fecha y, de manera indirecta, nos proporciona una explicación también histórica para el episodio de la denominada estrella de Belén, que aparece recogido asimismo en el Evangelio de Mateo 2, 2.

Motivo de inspiración para artistas y teólogos, fue el astrónomo Kepler uno de los primeros en relacionar la mencionada estrella con una conjunción astral que resultara visible en la Palestina del siglo I. Su fecha de aparición fue precisamente el año 7 a. J.C., lo que coincide con el nacimiento de Jesús en un tiempo anterior a la muerte de Herodes tal y como señalan los Evangelios. Por añadidura, existe un nuevo dato documental que apunta al nacimiento de Jesús en esa fecha.

estrella belen

El Evangelio de Lucas 2, 1 ss señala que la familia de Jesús se vio obligada a desplazarse a Belén obedeciendo una orden de censo relacionada con el romano Quirino. La veracidad de este dato se ha discutido ocasionalmente pero, hoy por hoy, resulta irrefutable y también es indiscutible que se produjo en las fechas señaladas, como dejaron de manifiesto los hallazgos arqueológicos realizados a finales del siglo XIX por el británico William Ramsay.

El nacimiento de Jesús en la época de Herodes iba a tener consecuencias de especial trascendencia. Fundamentalmente iba a constituir un argumento nada débil a favor de que Jesús fuera considerado Mesías por muchos de sus contemporáneos. De acuerdo con el Antiguo Testamento, el Mesías —literalmente, «ungido»— iba a ser un personaje de la estirpe del rey David que salvaría a Israel y, al mismo tiempo, redimiría a la Humanidad. Las características —e incluso la fecha de aparición— de ese personaje providencial se habían ido perfilando en una sucesión de escritos considerados proféticos cuya redacción se extendió del siglo XV al siglo V a. J.C.

david rey israel

Curiosamente, una de las profecías contenidas en el libro del Génesis, el primer libro de la Biblia, en el versículo décimo del capítulo 49, señalaba precisamente que la llegada del Mesías (el Silo) tendría lugar justo en un momento en el que sobre Israel reinara un personaje que no perteneciera al pueblo judío. Esa circunstancia históricamente sólo se dio con Herodes el Grande, precisamente el monarca durante cuyo reinado nació Jesús.

No se trataba del único vaticinio mesiánico que coincidía asombrosamente con las circunstancias del nacimiento de Jesús. La denominada profecía de las setenta semanas contenida en el libro veterotestamentario del profeta Daniel 9, 20 ss apuntaba también a una fecha de aparición del Mesías que coincidía con la del nacimiento de Jesús. El Mesías, por tanto, debía nacer en esa época.

Conocemos, así, el año aproximado —7 a. J.C.— en que nació Jesús, pero ¿qué sucede con lo relativo al día y el mes? La fecha del 25 de diciembre no es anterior al siglo IV e incluso en no pocos países se celebró el nacimiento de Jesús el 6 de enero —actual fiesta de los Reyes— hasta bien entrada la Edad Media, por lo que la base para considerarlo la fecha histórica del alumbramiento de Jesús resulta débil.

reyes magos jesus

Por otro lado, en esa época del año las condiciones climatológicas de Belén, el lugar donde nació Jesús, son generalmente muy frías y encajan mal con los datos evangélicos referentes a unos pastores que dormían al raso. Más posible, desde luego, es que Jesús naciera en una fecha cercana a la primavera.

Finalmente, debemos detenernos en la cuestión del lugar del nacimiento de Jesús. La profecía de Miqueas escrita en torno al siglo VIII a. J.C. señalaba en su capítulo quinto que el Mesías debía nacer en Belén, la población en la que había visto la primera luz el rey David. Ciertamente, en los Evangelios Belén aparece también contemplada como la ciudad donde nació Jesús.

Se ha convertido en una moda decir que ese dato es falso y que, en realidad, Jesús nació en Nazaret, pero la verdad es que no poseemos una sola afirmación en fuentes antiguas que implique el nacimiento de Jesús en esa localidad de Galilea —aunque sí su residencia posterior— y, además, las fuentes son unánimes en apuntar a Belén. Pasar por alto esos datos resulta, por tanto, una falta de sensatez historiográfica realmente pasmosa.

jesus nazaret galilea

Por otro lado, el nacimiento de Jesús en Belén se corresponde con otros datos documentales que poseemos sobre Él. Tanto los Evangelios como el Talmud apuntan a su pertenencia a la estirpe de David, posiblemente a través de una rama secundaria, y sabemos igualmente por Eusebio, que cita de fuentes anteriores, que todavía a finales del siglo I el emperador romano Domiciano ordenó el interrogatorio de parientes cercanos de Jesús para asegurarse de que no se unirían a movimientos de carácter antimesiánico dada su relación con el linaje de David.

Que por tanto la familia de Jesús acudiera a Belén para cumplir con el trámite del censo y que en el viaje se produjera su nacimiento —un dato corroborado por distintas fuentes— tiene una carga de verosimilitud nada desdeñable.

Ciertamente, Jesús no nació el 25 de diciembre del año cero, pero los datos proporcionados por los Evangelios encuentran su corroboración en fuentes independientes de los mismos. Lo que se desprende de esas noticias tiene una enorme importancia en la medida en que nos arroja luz sobre los primeros momentos no sólo de la vida de Jesús sino también del cristianismo.

Jesús nació en el momento, en la familia y en las circunstancias apuntadas por los profetas para que tuviera lugar el nacimiento del Mesías y, de manera sorprendente, a medida que se fue desarrollando su vida otras notas referentes a aquel misterioso personaje se fueron dando en él como es el caso de su pasión y muerte descritas varios siglos antes del nacimiento de Jesús en el capítulo 53 del profeta Isaías. En este hecho radica en buena medida una de las claves para comprender el impacto que Jesús, su vida y su enseñanza tuvieron desde el principio.

isaias isaiah

Comentarios

La relación entre Jesús y los esenios de Qumrán ha sido objeto de algunos tratamientos que —justo es decirlo— no han resultado siempre ni apropiados ni rigurosos. Hace años que vengo trabajando en la redacción de un estudio monográfico sobre el tema, estudio que, dicho sea de paso, nunca consigo concluir fundamentalmente porque, previamente, he terminado otros sobre el Documento Q, los Evangelios y los documentos del mar Muerto.

Hasta que tenga la oportunidad de finalizar esa investigación de años, sin embargo, he realizado diversos acercamientos al tema en Los esenios y los rollos del mar Muerto (Barcelona, 1993), La verdad sobre los manuscritos del mar Muerto (Madrid, 1995) y Los esenios de Qumrán (Madrid, 1996). A esos tres estudios —y a su correspondiente bibliografía— remito al lector que desee ampliar su conocimiento sobre el tema.

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