Chuches y golosinas de la infancia
Archivado en Cosas del pasado. Escrito el 8 de Marzo del 2010 por Andrés. Aunque la finalidad de este artículo, era relatar las chucherías, bollos, pasteles, helados y demás dulces de nuestra infancia, o de productos míticos que han desaparecido con el pasar de los años, quería recalcar que es posible que algunos de estos productos sigan vendiéndose aunque yo los muestre como extintos. Así que perdonad si hablo de ciertos productos que se venden a día de hoy, como si fueran de un pasado arcaico.

Y es que, el ser adulto te aparta del mundo de las chucherías y te hace creer que muchas de ellas han desaparecido. Eso sí, aunque algunas sigan vendiéndose actualmente y se sigan produciendo, he querido mostrar al menos los envases que poseían antaño.
CHUCHERÍAS Y GOLISINAS
Los Palotes eran chicles en forma de palo o barra, pero una vez masticados, se podían tragar o se deshacían en la boca porque eran blandos.




Palo de chicle similar a Palotes: Gigante, de la marca Fiesta, con sabor a frutas, cereza, regaliz, menta o plátano.

Los Conguitos, que son cacahuetes recubiertos de chocolate. Según he podido leer, con el tiempo se ha reinventado el diseño del personaje o símbolo del producto. Ya no lleva lanza de atacar y los labios son menos gruesos.

Los Fresquitos eran unos sobres que llevaban el kit de un caramelo en un palo y polvos pica-pica ácidos, para ir chupando el caramelo e impregnarlo con los polvos pica-pica.


Regalices. Los hay de varios tamaños, formas y colores.

Besitos de gominola.

Otros polvos o gránulos que nos ofrecían emoción extrema, eran los Peta Zetas, que estallaban en la boca cuando entraban en contacto con nuestra saliva. Podías sentir cómo crepitaban en tu boca, que era uno de los alicientes de esta golosina. Aquí una muestra del envase actual y del antiguo, donde aparecía un astronauta y las estrellas (que eran una alegoría a los meteorismos que provocaban los gránulos).

El regaliz de palo. A mi me sabía a horrores, no me gusta ese sabor amargo que hace, me da como angustia, pero es una de esas chucherias artesanales que no podían faltar en las ferias siempre. Quizás una de las golosinas más antiguas.

Gusanitos de maíz Risi, la marca líder, aunque habían también de otras marcas “la pava”. Inequívocamente, la bolsa verde estaba asociada a estos gusanitos, una de las opciones más baratas y que llenaban más el estómago de los pequeñajos.


Los monchitos, que son granos de arroz inflado con especias mezcladas de difícil clasificación (¿podría ser pimentón?).

Chicles Cheiw, los que tenían más caché y fama, o sea, los que permanecían más tiempo con sabor en nuestra boca. Eso sí, ahora que recuerdo, ningún niño sabía pronunciar esa letra W al final, yo creo que decían “chei” o “chein” XD. Hasta es mítico su eslogan: “Tenía que ser Cheiw.”

Chicles Cheiw en 1976.

Si el vídeo no funciona, puedes verlo aquí.
Lo que sigo sin entender, es qué hacía Juan Pardo en esto de la canción de chicles Cheiw, porque él no parece cantar. Esto sí que era friki, es como si la Pantoja nos vendiera ahora los chicles Orbit. Supongo que él pudo componer la música o escribir la letra, pero me sigue pareciendo tan raro…



Dulcipica. Difícil describir qué es esto ¿Regaliz relleno de una goma blanda y extraña? Los polvos de fuera son ácidos, te hacían salivar bien.

Anisitos o bolitas de anis que venían en figuritas de plástico, las cuales mordisqueábamos hasta que destrozábamos el frágil plástico del que estaban hechas.

Los sugus, unos caramelos de goma que al principio estaban duros, pero luego se ablandaban y podían desaparecer en la boca mientras los chupábamos.


Caramelos Pez. Siempre se sirvieron de sus atractivos dispositivos expendedores para aumentar sus ventas :D


Gominolas. De esta clase de golosina existen muchas variedades: ositos, gusanos, huevos fritos, fresas, moras, botellas de coca-cola, plátanos, chupetes…



Nubes. No sé qué composición tienen, pero son suaves y blandas.
Dentaduras, para hincarles bien el diente.
Caramelos atados por un cordón. Servía para ponérselo de pulsera, o para estrangularte si te lo ponías en el cuello. Quizás por eso el cordón elástico era bastante frágil, para evitar males mayores.

BOLLITOS Y PASTELITOS
Los pastelillos de Tarzán, regalaban figuritas de plástico. Por regla general, muchos bollitos llevaban los consabidos regalos, que eran desde pegatinas, calcomanías, figuritas de plástico o cromos. Los pastelitos de D’Artacán y los tres mosqueperros llevaban las figuritas de plástico de los personajes. Las patatas Matutano llegaron a dar hasta carpetas de ídolos musicales (Europe, Tina Turner…) ya que no se quedaban mancas. Las pegatinas Toy de los Bollicaos (Toy triste, Toy contento…)

Otros bollos, los Phoskitos, recubiertos de chocolate, siempre llevaban regalitos que incitaban a comprarlo, como figuras o cromos.


Figuras de Asterix.

Cormos de Ulyses 31.

Phoskitos en 1975.

Los bollitos de Bimbo. El de Mi Merienda es un bollo normal sin rellenar, muy blandito, acompañado de una tableta de chocolate con leche para meterla en el bollo y hacerte tú mismo la merienda. El chocolate de ese bollo lo recuerdo que sabía a gloria.

Bony. Pastelito con algo de mermelada de fresa dentro y recubierto de chocolate.

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Tigreton. Pastelito cilíndrico de chocolate con crema blanca como de nata enrollada en el interior.
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Bucaneros. Estos no recuerdo de qué eran, pero apuesto que llevaban un relleno de chocolate simplemente.

Una versión parecida al Tigretón, pero en cuadrado, eran los Tronkitos. Los pitillos, que parecen galletas recubiertas de chocolate con forma de palitos. Otros que desconozco su composición, pero estaban rellenos, los pastelitos Mío. Los palitos de pan juraría que se siguen vendiendo.

2 Tunos, otro pastelito antiguo.

Cultura de los pastelitos Bimbo, adaptados al cómic de Mortadelo y Filemón.

HELADOS Y POLOS
Los polos de Drácula, gran mito heladero, recubiertos de helado de hielo coca-cola y con un interior semi cremoso de fresa o vete a saber, pero sabía bastante bien y no puedo recordar si era exactamente fresa, sandía o una mezcla rara demoníaca.


Otros polos eran el Frigopie, de crema rosita de fresa, y la Pantera Rosa de hielo de fresa. Estos costaban 25 pesetas.

Otro helado de sabor indescriptible, era el Frigurón, con sabor a piña o tropical, te dejaba la lengua azul.

Otros polos de hielo eran los Popeyes o el Calippo, que nació primeramente con sabor lima.

O también podemos echar un vistazo a la cartelera que podíamos ver antaño, cuyos precios en pesetas nos parecen irrisorios a día de hoy. Las marcas heladeras Camy (que luego se convirtió en Helados Nestle), Frigo, Alacant, Miko (que también fue absorbida por Nestle), Royne, Avidesa o Menorquina.


Helados en la década de los 70, 80 y 90 respectivamente.

¿Cuáles eran tus dulces, pastelitos o helados favoritos? ¿Conoces más chucherías o dulces que no hayan sido incluidos en el artículo? Te animo a participar recordando más productos para futuras entregas sobre más chuches del pasado.
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