
Buenas, insignificantes criaturillas, en esta edición de “Las crónicas de Morbo”, me encargaré de traeros de nuevo, las crónicas y noticias que me llaman la atención sobre esta raza inferior de payasos que se hacen llamar seres humanos. Retransmitiendo desde Blogodisea una vez más…
Aprovechando que es la época de caza de focas, vamos a tratar el tema.
MATANZA DE FOCAS EN CANADÁ
Unos días antes de que se abra la veda, empiezan a llegar los barcos de los pescadores que terminarán con la vida de más de 300.000 focas en las próximas semanas. Aquí vemos a una foca ignorando su destino, mirando a los barcos que se acercan por el horizonte.

Rebecca Aldworth y sus compañeros de “Protect the Seals” merodean por los alrededores de la costa mientras esperaban a los pesqueros. En la web de Protect the Seals puede verse en tiempo real el contador de focas muertas.

A pesar de que el Ministerio de Pesca canadiense insiste en que las focas devoran el bacalao y que ésa es una de las principales causas para la casi desaparición de la especie, los científicos no han sido capaces de demostrar esta teoría y las organizaciones ecologistas la califican de “cuentos”.

Este año la caza de focas ha alcanzado un nivel de polémica nacional e internacional no visto desde hace más de una década cuando el entonces ministro de Pesca, Brian Tobin, promovió de nuevo la caza masiva defocas como forma de recuperar los exhaustos bancos de bacalao.

Por su parte, el Ministro de Pesca canadiense, Geoff Reagan, ha acusado a las organizaciones ecologistas opuestas a la caza de estar motivada por intereses pecuniarios con “imágenes sensacionalistas y retórica entrecortada” que amenaza la forma de vida de miles de personas en la isla de Terranova.

Mientras la polémica sigue, 90.000 jóvenes focas, que ahora reposan sobre los hielos del golfo de San Lorenzo, serán cazadas en menos de tres días.

Un grupo de veterinarios que acudió a Canadá, invitado por el Fondo Internacional para el Bienestar Animal, durante el 2001 fue a la cacería e indicó que el 40% de los animales habían sido despellejados estando vivos. En la imagen, Rebecca Aldworth con una de las crías de foca.

Rebecca Aldworth y sus compañeros están grabando las imágenes que se distribuirán en el mundo entero. Varios grupos ecologistas ya han anunciado que impulsarán un boicot contra el pescado canadiense al tiempo que se difundan las primeras cintas y fotografías de lasfocas muertas.

Las organizaciones defensoras de los animales denuncian la crueldad con la que son asesinados estos mamíferos. La Fundación Altarriba explica que a principios de la temporada los cazadores utilizan porras o picos de hierro para matar a golpes a las crías de estos animales. En los meses posteriores se pasa a utilizar el rifle.

La IFAW ya ha señalado en varias ocasiones que no se cumplen las normas gubernamentales y que durante la cacería se vulneran las leyes básicas canadienses sobre el bienestar animal.

Desde que comenzó la campaña, ya son más de 30.000 las focas que han muerto sobre el hielo canadiense.

Un barco pesquero canadiense procede a cargar en sus bodegas las pieles de focas arpa cazadas hoy. Las organizaciones ecologistas denuncian que la caza se lleva a cabo para que los pescadores obtengan unos escasos ingresos fuera de la temporada de pesca.

La HSUS señala que los métodos para matar a las focas son extremadamente crueles, ya que las pieles de estos animales pierden valor en función de los agujeros de bala que tengan, por lo que los cazadores se resisten a disparar más de una vez dejando a los animales agonizantes.

Dos focas heridas agonizan en el hielo tras de ser golpeadas con un garrote llamado ‘hakapik’ que normalmente se utiliza para romper el hielo.

Rebecca Aldworth relata que es “horrible” todo lo que están presenciando y que hoy han visto focas agonizando en su propia sangre durante más de una hora.

Matanza en el Golfo de San Lorenzo, Canadá





Adultos y crías listos para saltar al agua.

Este año, a causa de las temperaturas, el hielo está más fragmentado, lo que dificulta a los cazadores el acceder a las focas.


Insignificantes cazadores humanos trataron de agredir a varios observadores, a los que arrojaron las tripas de una foca muerta después de intentar embestir su embarcación.

En los últimos cinco años, Canadá ha permitido la muerte de un millón de focas arpa.







Morbo nombra alimaña de la semana, a los engendros que figuran abajo y sus seguidores.

Morbo se despide por el momento hasta su próxima edición de “Las crónicas de Morbo”.

